jueves, 8 de enero de 2015

Las maletas

El calor de la tarde agobiaba
Las maletas en la puerta esperaban
Ella, descalza, se movia por la habitación
El en un rincón, la miraba
Embelesado como siempre
Recordando su tacto, su voz
Las miradas apenas se cruzaban
Incrédulo, intentaba adivinar
El motivo de su agonia
Sin saber su delito
Sin derecho a defenderse
El veredicto: culpable
La condena, dictada
El timbre suena
El coche esta en la puerta
No hay despedida
Ella porque no quiere
El porque no acepta
Solo queda esperar que el tiempo
Traiga justicia, y que esta no sea ciega
El esperará paciente
Amando y viviendo con su consigna
Estar para y por ella
El amor no se condiciona
Ni espera nada a cambio.
Se da, aunque no se reciba
El Pibe

Y nació

Y nació
Y vivió como hombre
Intento enseñar
Aprendiendo el primero
Sufrió la traición
Y no se retractó
No pidió clemencia
Si no para sus verdugos
Sufrió y murió
Hasta ahí, la historia de un hombre
El resto es cuestión de fe
Feliz natividad, recuerden hoy a todos aquellos que como Jesus de Nazaret, dieron su vida por un sueño, sus ideales y la convicción de poder salvarnos de nosotros mismos.
La lista de nombres la dejo en vuestras manos.
El pibe, que cree aun que todo es posible
Tened fe.

Para mi hijo

Para mi hijo
Conquistar el mundo
Conquistaras el mundo
El cielo, los mares y la tierra
Como conquistaste mi corazón
Aquel día que te acercaste a mi
Con tu chupete ladeado
Montado en tu corcel rodado
Me miraste desafiante
Me señalaste con tu dedo
Tan frágil y decidido
Eras dueño de tu mundo
Dentro del cual estaba mamá
Dejaste claro que para entrar
Debía pagar el precio
De enamorarte con valor
Aquí estoy
Rendido ante tu poder
Varios años después
Conquistarás el mundo
Con tu amor sincero
Y tu decisión indomable
Mi anhelo? Que me permitas
Seguir siendo nada mas que tu escudero
El pibe, tu papi.

Buenas noches para un ser maravilloso


No se si me leerás
Pero esta noche quiero
Que en tus sueños
Donde conquistaras el mundo
Volaras como los pájaros
Saldrás victorioso de mil batallas
Abrigaras el corazón de mamá
Y llegaras a ser todo lo que desees
Guardes un instante para visitarme
Decirme hola desde lo alto
De la montaña que coronaras
Y hacerme sentir el padre
Mas orgulloso y feliz
Duerme, sueña tus sueños
Que en tu vigilia
Iluminas nuestras vidas.
Papi, que te ama

silencio

La ira nos ciega, el rencor nos hace sordos, la necedad insensibles y crueles. 
Solo el dialogo nos humaniza y nos libera de nuestros demonios, 
No existe peor distancia que la del silencio.
El Pibe.

El juguete roto


Todo lo que no te dije
Todo lo que no te hice sentir
Los poemas inacabados
El aliento no vivido
En que rincón se guardan
Para no verlos
Para no sentirlos
Para que no duelan
Para dejar de soñar
Para que lo que me queda de vida
Solo sea un transcurrir del tiempo
Un mero tramite por cumplir
Ante la cobardía de no afrontar el fin.
Como un niño guardare
Mis juguetes rotos
Los que no quiero que nadie mas arregle
Allí estarán
En el cajón testigo
De mi incapacidad de jugar.
El Pibe.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Entrevero

07:30 de la mañana, Montevideo, una noche larga en vela.
 Cuando ni el cansancio logra vencer a los fantasmas que acorralan la mente y el ansia por el final de la noche se hace mas urgente que la necesidad de soñar, te levantas y decides que es un buen momento para comenzar a organizar el resto de tu vida.
Quienes me conocen saben que es cuando calzo mis deportivas y salgo a caminar, acompañado de mis cigarrillos, ya no temo al cáncer se seguro que no sera eso lo que me mate, emprendo la marcha al mejor estilo de un Forrest Gump hispanohablante.
No haré el relato típico de "la ciudad se despierta lentamente en un manto de silencio" entre otras cosas porque esta ciudad en concreto no duerme, solo ralentiza su ritmo unas horas y porque seria demasiado cursi hasta para mi.
Paro un momento para escribir(divagar chorradas) esta lineas en una plaza emblemática, la del "entrevero", el fresco de la mañana ayuda a despejarme aun mas aquí, los pocos ocupantes a estas horas de este espacio son unas parejas trasnochadas abrazándose y soñando cada uno con que ese momento sera eterno y que el futuro deparara a cada uno lo que espera del otro en ese momento. 
A mi lado un can de raza indescifrable se sienta y tuerce su cabeza como en un gesto de incomprensión mientras me mira . 
Delante mío un amasijo de personajes humanos y animales tallados en bronce reflejando el fragor de una batalla, eternamente, como si nunca fuese a terminar, como si acabada la misma ya nada tuviese sentido. 
Al fin y al cabo todo se reduce a eso, que nos queda cuando ya no queda por que luchar, que sentido o valor tiene el trascurrir sin mas.
Que valor tienen los afectos si no se batalla cada día por mantenerlos, de que sirve una libertad que no es ganada si no concedida. 
Las lanzas que asoman entre el amasijo comienzan a proyectar su sombra sobre los amantes, mi compañero cánido se aleja luego de un rato y busca la atención de otros amanecidos. Al caminar hacia una esquina de la plaza me encuentro con una placa que conmemora el momento y lugar en que en 1973 otro amasijo de gente se congregaba para protestar contra el atropello a sus libertades como pueblo.
No era de esto de lo que había empezado a hablar, pero gracias por escuchar, he resuelto ya una parte de lo que había salido a buscar.
Yo he decidido luchar eternamente, otros les basta con sentarse a esperar, pero para mi si tendrá sentido.
El Pibe.